Clavo mis ojos en el libro y la tele se prende, empieza una comedia-gringa-super-fácil y yo no puedo dejar de escucharla por que pa colmo, está en español, ¿cómo se supone que me concentre así?
Trato de enfocarme en la lectura, me parece importante que mi vecino se de cuenta de que soy ávida lectora (ja) ja ja..¿ja? se está riendo de la película, sí, está doblado de la risa y yo no puedo contenerme tampoco; dos o tres episodios similares y yo llevo media hora en la misma línea del párrafo con el que empezé. Por cierto, hay tanto tráfico que no logramos salir de la ciudad. Me doy por vencida con el libro y me resigno a ver la peli, algo pasa y estallan solo dos carcajadas en el camión: la suya y la mía. Después de las carcajadas, la sonrisa mutua.
Ay el tráfico, ay la pelicula, ¿qué lees? ¿y tú? ¿me prestas tu libro y te presto el mio?Espera, déjame leerte algo. Ay que bonito, ahora te leo uno de los cuentos que me encantan. Oh si, tan Cortazar que es...recuerdas capitulo 7? ¿De donde vienes?¿Cómo trabajaste en ese festival? yo no estuve este año pero el pasado si....y sí ella es mi prima y él era mi jefe, ja, que mundo chiquito. Ah, si mira mi libreta, ah si las notas de viaje, ¿Te enamoraste del cantinero? (¿cómo le explico que voy a ver al cantinero?) déjame te anoto una película que tienes que ver. Ay que ojos tan bonitos tiene. Te anoto también mi correo. Fiuu, no sabía como pedírselo.
Después de 4 1/2 de coincidencias y resonancias, llegamos a la terminal y yo no quería bajarme. ¿Vienen por ti? seeee....me temo que sí, pero nos escribimos pronto.
Bajamos, vista de scanner a la sala de espera, nada, un gran abrazo y sonrisas casi lunares.
Suertee, cuidate, nos veremos!!! Chau chau
(¿por què siento estas mariposas en la panza?)